Fútbol: dorsales con historia

Es inevitable que cualquier gran aficionado al fútbol asocie un número de dorsal a un jugador determinado, esto suele ocurrir con jugadores que han marcado una época o han tenido gran repercusión mediática.

Algunos de estos jugadores obtuvieron el dorsal al azar, otros por un motivo en concreto, el caso es que han quedado plasmados en la historia del fútbol profesional y las historias tras algunos de ellos resultan realmente curiosas.

El 14 de Johan Cruyff

Johan Cruyff ha sido sin duda uno de los grandes iconos mundiales del fútbol.

El holandés es toda una institución en el F.C. Barcelona, en el que militó como jugador y posteriormente ejerció el cargo de entrenador consiguiendo formar el llamado Dream Team.

Durante los primeros años como jugador del Ajax (su primer club) lucía el dorsal 9 propio de un delantero.

El 30 de Octubre de 1970, en el vestuario, antes de jugar contra el PSV, un compañero de Johan, Gerrie Muhren, no encontraba su camiseta con el dorsal 7, por lo que Cruyff le ofreció la suya con el dorsal 9, al quedarse sin camiseta se acercó donde estaban guardadas las de los suplentes y cogió la primera que había, esta llevaba el 14.

El Ajax ganó ese partido al PSV por 1-0, tras esto, al siguiente partido Cruyff le pidió a Muhren que se quedaran así los dorsales solo por superstición.

Desde entonces mantuvo este dorsal tanto en el Ajax como en la selección holandesa. En el Barcelona se vio obligado a jugar con el 9 porque la normativa de la liga obligaba por entonces a jugar con los números del 1 al 11.

El 1+8 de Iván Zamorano

El chileno Iván Zamorano llegó al Inter de Milán en la temporada 92-93 procedente del Real Madrid.

Solía jugar siempre con el dorsal 9 hasta la llegada del brasileño Ronaldo Nazario al Inter, el patrocinador tanto de Ronaldo como del Inter era Nike, durante la segunda temporada del brasileño en el equipo, Nike exigió, por temas de marketing, que éste llevara el dorsal 9 que hasta ese momento lucía Zamorano.

Zamorano pensaba de manera supersticiosa que si un «9» jugaba con otro dorsal que no fuera éste podría traerle mala suerte, de manera que utilizó el 18 colocándole un «+» entre medias.

George Best y los 7 del Manchester United

En el Manchester United el dorsal 7 queda reservado para el mejor jugador de ese momento. Esta tradición comenzó con el irlandés George Best, grandísimo jugador que permaneció durante 11 años en el club siendo su quinto máximo goleador de la historia y que lucía este dorsal.

Tras su marcha el dorsal pasó a Bryan Robson, quizá el menos mediático de los 7 pero no por ello el de menor calidad. En 1992 el dorsal fue cedido a Eric Cantona, a quien todos recordamos, además de por su juego y carácter, por el famoso anuncio de Nike en los 90.

El heredero del 7 de Cantona fue un chavalín inglés que despuntaba en el United llamado David Beckham, quien se acabaría convirtiendo en todo un icono mediático. Durante esta etapa el Manchester logró conquistar de nuevo, tras 31 años, la Champions League.

Con la marcha de Beckham al Real Madrid, el dorsal 7 llegó a otro chavalín, en este caso un portugués que había llegado del Sporting de Lisboa, Cristiano Ronaldo. Cristiano jugaba con el 28 ya que era el número con el que había jugado en el Sporting y no le hacía mucha gracia cambiarlo por el 7, pero se vio obligado a hacerlo debido a la presión de Alex Ferguson.

El siguiente en recibir el 7 fue Michael Owen, seguido de Di Maria, Antonio Valencia y en la actualidad es propiedad de Memphis Depay.

El 9 de Ronaldo, R9

Sin duda uno de los mejores delanteros que ha habido en la historia del futbol ha sido Ronaldo Nazario.

Su aventura en Europa comenzó en el PSV Eindhoven, donde tras destacar fichó por el Barcelona en el que solo jugó una temporada y en la que se convirtió en el mejor 9 del mundo.

Su siguiente club fue el Inter de Milán, donde siguió brillando hasta que sufrió una grave lesión de rodilla.

Posteriormente fichó por el Real Madrid, donde volvió a rendir de manera excelente. Finalmente, tras un discreto paso por el A.C. Milán volvió a Brasil.

Hasta las últimas temporadas en el Real Madrid, Ronaldo jugó con el dorsal 9 de manera habitual en todos los equipos por los que había pasado, incluida la selección brasileña, y fue el primer jugador, por temas de marketing, que empezó a utilizar la denominación formada por su inicial y el número de dorsal, R9.

El 23 de David Beckham en el Madrid

El fichaje de Beckham por parte del Real Madrid fue todo un fenómeno mediático, tanto en el apartado futbolístico como en temas de publicidad, patrocinadores…

En el Manchester jugaba con el dorsal 7, pero en el Real Madrid ese número pertenecía al que era el icono del madridismo en ese momento, Raúl González.

Por lo tanto hubo que buscar un nuevo dorsal y Beckham terminó por elegir el 23 en homenaje a un mito de la NBA, Michael Jordan.

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